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Saludo de la Presidenta

“… América Latina y el Caribe entran al siglo XXI con problemas del siglo XX; así que nuestros sistemas educativos tienen ahora que responder a una doble exigencia. Por un lado, acabar de cumplir la vieja promesa de la modernidad: una escuela efectivamente universal y efectivamente educadora. Y, por otro lado, preparar nuestras sociedades para el desafío pluralista de la postmodernidad y para su integración exitosa a la “aldea global” caracterizada por industrias y procesos productivos cuyos insumos críticos son la información y el talento creador (UNESCO. Declaración Mundial sobre la Educación Superior en el Siglo XXI. 1998)”

 

 

 

 

A esta reflexión sobre los desafíos para el ámbito de la Educación Superior, podemos añadir para el caso de la enfermería, aquellos otros concernientes a la práctica disciplinar. La formación de enfermeros también se expresa en la misma clave; tiene el desafío de ofrecer un cuidado de calidad que considere las transformaciones en los perfiles de salud de las poblaciones, entre las viejas y las nuevas problemáticas.

Ello implica una resignificación de la práctica y de la formación de enfermería y requiere como primera medida una reflexión crítica sobre los paradigmas actuales de la atención y de sus distintos grados de articulación con las instituciones educativas y de atención de salud.

Estamos profundamente convencidos de que la apertura de nuevos espacios de comunicación educativa permitirá reorientar la formación hacia una nueva perspectiva que llevará a los profesionales a tener una visión de la complejidad del fenómeno de la salud.

La búsqueda permanente del sentido asignado a nuestra práctica, y por ende a la formación en Enfermería, es la del sentido de nuestra propia disciplina.

Hemos recorrido un largo camino de marchas y contramarchas pero nunca hemos resignado nuestra voluntad de poder brindar a nuestros estudiantes las mejores condiciones posibles para su formación, en todo el ámbito nacional, haciendo visible así su carácter de política pública con el fin de dar respuesta a la escasez de recursos humanos teniendo siempre como horizonte un cuidado de enfermería responsable y ético…”

Mg. Ana María Heredia

Presidenta AEUERA

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